Blog con información de la escritora Salomé Ortega Martínez: libros publicados, poemas, reseñas sobre sus libros y todo cuanto se relacione con su obra además de post sobre Viajes, gastronomía, opinión.
Las luces se
iban apagando. Mamá nos daba un beso y nos remetía la ropa de la cama para que
no cogiéramos frío, salía en silencio como una luz fugaz en las sombras del
cuarto. Cuando oía la puerta de su habitación cerrarse yo me levantaba con
sigilo, y cogía la
radio. Buscaba la onda corta, y me conducía sonámbula hasta
mi cama, percibía el universo entero, desde el rugido del dial mal sintonizado,
aquellas emisoras lejanas eran como estaciones solas, pobladas de estrellas.
Cruzaba absorta las invisibles escarchas del receptor cuando captaba las
estepas nevadas de Rusia, y por unos instantes yo salía de mi dormitorio y
dejaba una huella como una flor de nieve, en la plaza roja de Moscú, con la
mejilla aplastada sobre la almohada, conatos de palabras extrañas retiraban mi
sueño y advertían que entraba en otros mundos, y el resplandor de las estrellas
de Israel, alumbraron mi corazón como las luminarias deSan Juan, cundían la
miel y los membrillos; por las sábanas blancas, por los sonidos inconexos que
se reemplazaban en la aguja del dial, me tornaba en un ave viajera, volando por
el lindero de las ondas hertzianas. El sueño placentero se alistaba en mi lecho
con los cantos del Tuareg.Yo era una bailarina volátil que cruzaba el alma del
desierto, en un hilo de oro, en una cinta de silencio.
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